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CÓMO SUPERAR LOS PROCESOS DIFÍCILES DE LA VIDA

¿Quién no ha estado frente la necesidad de superar procesos difíciles en la vida?

Los procesos son conjuntos de eventos que deben suceder para que una cosa pueda transformarse en algo diferente. Un proceso implica avanzar, ir hacia adelante. La vida consiste en una serie de procesos, podemos compararla con todo lo que tiene que darse para conseguir una cosecha, primero necesitamos la semilla, luego preparar el terreno, sembrar la semilla, para luego verla crecer poco a poco con ayuda del sol, agua y nutrientes, cuidándola de la maleza y las plagas. Una vez que la planta ha dado fruto y que está listo para ser consumido, debemos preparar todo para recogerlo. Esto es un ejemplo de proceso y así es nuestra vida, no podemos dar frutos sin atravesar procesos y muchas veces van a ser difíciles.

En la biblia podemos ver que muchos hombres de Dios, antes de recibir sus promesas de bendición, tuvieron que pasar por sus respectivos procesos.

Algunos ejemplos son: Jacob quien después de largos años de esfuerzo, con errores y aciertos pudo recibir la promesa que Dios venía entregando a su familia desde generaciones pasadas.

José, quien tuvo un sueño de éxito que pudo constatar que no se iba a realizar de un día para otro y que Dios permitiría que pasara por un proceso de años para poder verlo realidad.

Moisés, que tuvo que dejar atrás todo lo aprendido en Egipto para formar un nuevo carácter en el desierto que lo llevó a ser instrumento para libertar al pueblo de Israel.

Pablo, después de su encuentro con Jesús camino a Damasco, tuvo que vivir un proceso de transformación sumamente duro para convertirse en un apóstol de Cristo que hoy es ejemplo para todos los cristianos.

Incluso Jesús, quién es nuestro mayor ejemplo a seguir, tuvo que atravesar un proceso, ¿te has preguntado por qué su ministerio empezó a los 30 años?, además tuvo que experimentar una fuerte agonía en el huerto de Getsemaní, para finalmente recibir la horrorosa muerte en la cruz, para poder liberarnos plenamente, en todos los sentidos, del poder de las tinieblas.

  • Los procesos son necesarios

Con todo esto que te acabo de describir, seguramente habrás llegado a esta conclusión, es necesario experimentar procesos en nuestra vida. No te debe molestar la corrección y la disciplina por la que muchas veces has tenido que pasar, porque todo tiene una razón de ser, muchas veces no recibirás cosas grandes en la vida si no enfrentas estos procesos difíciles. ¿Qué padre le daría a un hijo un carro si aún no tiene la edad, el carácter y la responsabilidad para manejarlo?

A veces vemos a grandes hombres y mujeres vivir una estabilidad en un área donde nosotros estamos siendo procesados, por ejemplo, en su vida de pareja o en su situación económica, y nos equivocamos al pensar que para ellos fue muy sencillo llegar hasta allí, pero todos han tenido que pagar un precio, es decir pasar por procesos.

¿De qué forma se manifiestan esos procesos? Mediante una enfermedad que debemos tratar, en alcanzar la edad o madurez adecuada para realizar ciertas cosas, superar el dolor de una pérdida, una separación, en la lucha para alcanzar una libertad económica, tener una pareja de carácter difícil o quizás padres o hijos que no son fáciles de tratar, en esperar el tiempo para tener hijos, en vivir tu tiempo de soltería, y prácticamente en todo cuanto hacemos en la vida, tenemos que pasar por un proceso.

Durante tu proceso es normal que te encuentres con personas o situaciones que intentarán hacer menguar tu fe, porque durante los procesos difíciles es probada nuestra fe, nuestra confianza, nuestras convicciones y creencias. Amado, nunca olvides quien es tu Dios, en quien has creído no es cualquier persona, delante de sus ojos tu eres altamente valioso y capaz de superarlo.

Así como hoy te digo que inevitablemente tienes que pasar estas situaciones, también te digo que Dios jamás nos hace pasar por pruebas sin darnos las herramientas para aprobarlas. Así que hoy tu tarea es abrir bien los ojos e identificarlas para salir victorioso de esto.

  • Consejos para sobrellevar tu proceso
  • Consejo 1. Deja la queja atrás. ¿Te estás quejando mucho? Es hora de cambiar eso. Es importante que de tu boca sólo salga agradecimiento, bendiciones, vida, alabanza, porque de la abundancia del corazón habla la boca, dice la palabra de Dios. Recuerda que, como hemos aprendido semanas atrás, en la lengua está el poder de la vida y de la muerte.

Quizás estás rodeado de personas que no te ayudan a salir de esa nube de comentarios negativos, debes buscar relaciones sanas, con personas que te ayuden a nutrir tu espíritu y a permanecer agradecido con Dios.

  • Consejo 2. No olvides de dónde te ha sacado Dios. En 1 Samuel 17:32 en adelante podemos ver el relato de la historia de David cuando se ofreció a luchar contra el gigante filisteo. Nadie creía que él podría hacer tal hazaña porque era un simple pastor de ovejas, pero David contó como muchas veces sin que nadie lo supiera tuvo que luchar contra osos y leones para que no se comieran las ovejas de su padre y él tenía la plena seguridad de que el Dios que lo había ayudado a vencer a esas bestias, lo ayudaría también a vencer al gigante y cualquier cosa que se le presentara.

David en esas situaciones estaba siendo procesado es decir, estaba siendo preparado por Dios para el día en que se tuviera que enfrentar al gigante Goliat, porque resulta que estos animales tenían la fuerza y el tamaño de éste adversario tan fuerte y temible.

Me imagino que como todos; David no sabía por qué le sucedían esas cosas, siendo un muchacho tan joven tenerse que enfrentar a esas bestias pero él en ningún momento dudó de Dios, sino muy por el contrario, con gran valor y siempre confiando en la protección y en la guía de Dios y su santo Espíritu, David se enfrentaba a estos animales, obteniendo siempre la victoria.

En momentos en donde te toque enfrentar procesos difíciles o muy duros, recuerda de dónde te ha sacado Dios en tu pasado, de qué cosas te ha librado, porque ese mismo Dios te librará de esta situación también.

  • Consejo 3. Recuerda que cuando eres elegido por Dios para algo, deberás pasar por un proceso. Ya vimos algunos de muchos ejemplos de personas que tuvieron que pasar su proceso para poder llegar a ser quienes fueron y pasar a la historia por todos los tiempos.

Además recuerda que como dice Romanos 8:28, para los que aman a Dios y son llamados de acuerdo a su propósito, todas las cosas obran para bien. Fíjate que dice TODAS, no algunas, no las más fáciles, no las que más nos gustan.

Y es que tal como el ejemplo del carro, como padres no le vamos a regalar un carro a un hijo sino tiene la edad o la madurez suficiente; es decir, que si yo tengo en mente regalarle un carro a mi hijo yo estaré al pendiente de que si cumple con los requisitos, lo estaré observando y evaluando, porque ya yo dispuse o escogí que quiero darle un carro pero él debe demostrar que está preparado para manejarlo. Así también pasa cuando Dios quiere darnos algo.

  • Consejo 4. Ten la confianza de que Dios no nos deja solos en nuestro proceso sino que nos acompaña. Dios jamás desperdicia nuestro sufrimiento. Los procesos básicamente tienen dos propósitos en nuestra vida, el primero es nuestro crecimiento, el desarrollo de un carácter que nos da la capacidad para enfrentar la vida, y sobre eso Santiago 1:2-4 dice Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.

El segundo propósito es la gloria de Dios, lo cual podemos ver en Juan 9:3 que dice: Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.

Esto quiere decir que, si bien es cierto, hay procesos por los que pasamos a causa de nuestros errores o de nuestros padres, no todo proceso tiene que ser por esas razones, sino que hay veces que simplemente Dios nos quiere usar para manifestar su poder, misericordia, justicia y fidelidad a través de nosotros. 

Algunas veces ese poder lo vamos a ver mediante un milagro que nos librará de la situación, otras veces lo notaremos en la gracia, perseverancia, paz y fortaleza que él nos da para sobrellevarla.

A través de nuestros problemas, tenemos el privilegio de mostrar públicamente que, pase lo que pase Dios es fiel y es digno de adoración y alabanza y que aún en medio del dolor, podemos sentir su presencia. Así que espera en Dios, él tiene el control, tu sólo no puedes resolver los problemas, a Dios no le agrada la arrogancia, sino que su deseo es que busquemos su ayuda. 

Hoy te invito a meditar en el Salmo 4:1 que dice: Respóndeme cuando clamo, oh Dios de mi justicia. Estando en angustia, tú me diste alivio; ten misericordia de mí y oye mi oración.

Clama a él si sientes que no puedes más, si sientes que estás en un callejón sin salida, si mientras escuchas estas palabras sientes que necesitas fortalecer esa confianza, éste es el momento de que te vuelvas a Dios y le permitas obrar, él te hará justicia.

  • Consejo 5. No te dejes robar el gozo, porque el gozo es tu fortaleza. Hebreos 12:1-4 dice que Jesús soportó la cruz porque sabía el gozo que le esperaba y que no le importó la vergüenza.

Quizás te preocupa mucho lo que otras personas ven y dicen de ti, pero eso no tiene que angustiarte, mantente firme y cree en las promesas de Dios.

  • Abraza tu proceso

Amado, tienes que saber que Dios conoce tu proceso, él está al tanto de tus lágrimas, de tus preocupaciones, de tu desánimo, de las personas difíciles con las que has tenido que lidiar, de los intentos fallidos de escalar, de tu enfermedad, de todo cuanto has tenido que pasar en tu vida. Y tienes que saber que él no está cruzado de brazos, después de esto vas a ser promovido, pero debes perseverar y dejarte guiar por el Espíritu Santo.

No te dejes guiar por cómo les ha ido a otras personas que han atravesado situaciones similares a la tuya. Quizás has visto como otras personas salieron de algo parecido en un abrir y cerrar de ojos y mientras tanto, tu sigues allí. Tu forma de superar una prueba no tiene por qué ser idéntica a la de otras personas porque el resultado que Dios quiere formar en cada quien es algo único, es individual.

Tal vez tu no llevas días ni meses, sino años en esa situación, pero el tiempo de Dios es perfecto, nunca lo dudes. No te canses, sigue perseverando.

Quizás estarás pensando, ¿cómo Dios se va a fijar en mí para algo especial?, no hay nada en mí que le pueda servir a Dios para algo, así que no creo que él me esté procesando para promoverme. Hermano, hermana, Dios no elige a nadie por su apariencia externa o por su preparación o conocimientos, o por lo que fue en su pasado, Dios ve en nosotros capacidades que a veces nosotros mismos ni sabemos que existen.

Abraza este proceso, no lo abortes, enfréntalo porque es necesario que lo vivas.

Alguna vez debes haber escuchado la historia de la resurrección de Lázaro, la puedes encontrar en Juan 11. Jesús, después de 4 días, cuando humanamente no había vuelta atrás, resucitó a Lázaro, lo llamó por su nombre y el volvió a la vida. Hoy Jesús te está llamando por tu nombre, no hay situación imposible de resolver para él.

Confía en Dios y verás como esto que hoy te está agobiando, mañana será un motivo de celebración, vas a celebrarlo, ¡créelo!.

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